Hautezkunde orokorren emaitzak Guipuzkoan
Abstentzioa: Guipuzkoan %58.19-k hautezkundeetan parte hartu dute, beste %41,41-k ez dute parte hartu.

Abstentzioa: Guipuzkoan %58.19-k hautezkundeetan parte hartu dute, beste %41,41-k ez dute parte hartu.

Esta es mi vida resumida en ocho palabras:
-Nacer, crecer, andar, bici, moto, moto, moto, moto.
Leyendo las respuestas de las magníficas preguntas que escribí sobre el Athletic club de Bilbao, he sacado estas conclusiones:
En la pregunta de que a ver si tiene que fichar a jugadores extranjeros, las respuestas, están a favor de que si el equipo tiene problemas, sí tendrían que fichar a jugadores extranjeros.
Las respuestas han sido negativas en la pregunta de que les parecería a la afición que ficharían jugadores extranjeros.
Respecto a la pregunta de que si el rendimiento iba a mejorar si esto pasara, casi todas las respuestas han sido positivas.

En este fragmento de “La Celestina”, esta intenta convencer a Melibea con mucha habilidad, utilizando la compasión y destacando dos aspectos: la vejez y la pobreza.
Hace un retrato de la vejez, utilizando la prosopografía; su frio, su calor… y la Etopeya; su descontentamiento, su pesadumbre…
Utiliza un léxico culto con abundantes recursos expresivos como: repeticiones, enumeraciones expresivas, uso de refranes populares, encadenamientos, una pregunta retórica para hacer reflexionar, antítesis…
Desean harto mal para sí; desean harto trabajo. Desean llegar allá porque llegando viven y el vivir es dulce. Así que el niño desea ser mozo y el mozo, viejo y el viejo más, aunque sea con dolor. Todo por vivir, porque, como dicen, viva la gallina con su pepita. Pero ¿quién te podría contar, señora, sus inconvenientes y fatigas, sus enfermedades, su frío y calor, aquel arrugar de cara, aquel mudar de cabellos, aquel poco oír, aquel debilitado ver, aquel hundimiento de boca, aquel caer de dientes, aquel carecer de fuerza, aquel flaco andar y aquel espacioso comer? Pues ¡ay, ay, señora, si lo dicho viene acompañado de pobreza! Allí verás callar todos los otros sufrimientos cuando sobra la gana y falta la provisión. Jamas sentí peor ahíto que de hambre.